En el mundo del fútbol existen dos tipos de jugadores; los que están hechos para marcar goles y los que no. Estos últimos, aunque parezca una barbaridad lo que voy a decir, son para mi los más importantes porque son los que defienden tu portería, los que destruyen los ataques rivales o los que te organizan el juego... pero los que siempre se llevan los alagos de la prensa son los delanteros. Y dentro de los que no suelen marcar goles están los medios centros defensivos o pivotes, como quieran llamarlos. Probablemente, el pivote sea el puesto más importante de cualquier equipo que juegue con un 4-3-3, o con cualquier otra formación que utilice este tipo de jugador, porque el pivote es el primer defensa, pero también es el primer atacante y/o el primer organizador.
Dentro de los pivotes podemos encontrar otros dos tipos; los que sólo están para cortar los ataques rivales (como ejemplo los típicos pivotes africanos que tanto están de moda en Europa como Lass, Touré Yaya o Zokora), o los que además de defender te organizan el juego (como ejemplo Paul Scholes o Andrea Pirlo).
Pues bien, a lo que voy, en el Liverpool había un pivote llamado Xabi Alonso, que era más bien del segundo tipo. Era un futbolista del que nunca se hablaba pero que siempre estaba ahí. Los piropos siempre se iban para Gerrard, Torres o Kuyt entre otros, pero creo que pocas personas se daban cuenta realmente de la importancia que Xabi tenía para los 'reds'... Leer más
Hace 1 día


